IMPULSO/ Francisco Javier Estrada
Constitución Política del Estado de México
Las leyes del país son aquellas que, desde nuestra Carta Magna, surgida del movimiento de la Revolución mexicana, nos han dado leyes, mismas que en varias décadas, hasta llegar al siglo XXI, nos hace ver que es necesario revisar a fondo lo que ha permitido la creación, por ejemplo, en el Estado de México y en lo que es el país, con su sede en la Ciudad de México, como nueva entidad territorial.
En estos casos la creación de la Secretaría de Cultura para territorio mexiquense; y en el país, que preside Rafael Tovar y de Teresa, un personaje privilegiado en el mundo de la cultura oficial, pues ha dirigido por dos veces, lo que se llamaba Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA). Ahora es el titular en el país. En el caso de tierra mexiquense, su primer Secretario de Cultura es el Dr. Eduardo Gazca Pliego. En los dos casos es de revisar lo que dicen nuestras máximas leyes, y encuentro que la constitución local habla del interés de la máxima Ley local por los temas de las artes.
Por ejemplo, en la Constitución del Estado de México, se cita en el artículo 15 que: “Las organizaciones civiles podrán participar en la realización de actividades sociales, cívicas, económicas y culturales relacionadas con el desarrollo armónico y ordenado de las distintas comunidades”.
Este es un llamamiento a lo que ahora el serias Fundaciones, Asociaciones Civiles y todo tipo de organismo creados por el ciudadano, pueden participar, en particular en todos los proyectos creados para el tema de las artes, lo que da legitimidad a ese actuar ante la necesidad de no dejar sólo en manos del Estado los asuntos que competen a las artes, el intelecto y la ciencia.
En el año 2014, con fecha ocho de agosto, se reformó el primer párrafo, en el artículo 139 que quedó de la siguiente manera: “El desarrollo de la entidad se sustenta en el Sistema Estatal de Planeación Democrática, que imprime solidez, dinamismo, competitividad, permanencia y equidad al crecimiento de la economía para la libertad y la democratización política, social y cultural del Estado y, que tiene, como base el Plan de Desarrollo del Estado de México.” De nueva cuenta se recuerda que el concepto de “Planeación Democrática” se convirtió a finales del siglo pasado en un asunto a realizar. Así como ahora se habla de la Cultura de Paz. Entendiendo que son los tiempos los que ponen la temática de los gobiernos que desean la paz social, el bienestar del pueblo, la necesidad de ser participativos ciudadanos, por la búsqueda de la felicidad. Cito por último, que el 3 de septiembre de 2015, se adicionó lo siguiente: “Toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en materia, así como el ejercicio de los derechos culturales.
El Estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura; atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones con pleno respeto a la libertad creativa. La Ley establecerá los mecanismos para el acceso y participación a cualquier manifestación cultural.” Hay en todo ello las reminiscencias de una cultura de Gobierno y de Gobernados que nos viene del siglo XX.
Lo señalado es resultado que nos viene como herencia al pensar en funcionarios de la vida cultural, de los que fueron embajadores y secretarios de Estado, recordemos a José Vasconcelos, a José Gorostiza y Jaime Torres Bodet. O pensemos en Embajadores como don Alfonso Reyes, al querido y admirado Amado Nervo, a Octavio Paz y Carlos Fuentes, quienes destacaron en la labor diplomática. Siempre en la idea de ese escritor mexiquense que fue Isidro Fabela, hoy recordado más por su labor internacionalista o como gobernador del estado de México, y también a don Genaro Estrada, venido de Sinaloa, su patria chica donde se le adora.
: Este hombre, intelectual e internacionalista como don Isidro, recordemos que dejó la Doctrina Estrada, recordando su nombre que sigue siendo regla fundamental en las relaciones entre estados.
