Enero 16, 2026
Clima
13°c Máxima
13°c Mínima

Praxis política

IMPULSO/ Francisco Javier Estrada

Un código municipal ejemplar

Cada Ayuntamiento crea sus propios códigos para darse reglas de trabajo, de comportamiento de gobernados y gobernantes y programas.

El más necesario en ese sentido es la Ley Orgánica Municipal y el cinco de febrero, que es expedido y pegado en las principales avenidas de la Cabecera Municipal, lo es el Bando de Policía y Buen Gobierno.

Por lo menos en ese sentido es que en mi escritorio de trabajo, para hacer los artículos que me son necesarios para entregar al periódico “Impulso” en el que llevo algunos años como columnista; en todo caso me sirve para revisar, aunque sea a vuelo de ave, lo que son nuestras leyes, desde la Carta Magna de 1917, expedida en Querétaro, en épocas todavía de la Revolución de 1910, y debo señalar que importante lo es la Constitución Política de nuestra entidad, como indagación de lo que se considera territorio, de derechos y deberes del ciudadano en sus leyes estatales.

De esta manera parece que tengo 5 textos que son necesarios al Ciudadano de este tiempo, de conocerlos para saber cuales son nuestros Derechos y Deberes en lo que Juan Jacobo Rousseau plantearía hace no menos de 4 siglos, como el Contrato Social.

Tengo en mi escritorio el Código Reglamentario del Honorable Ayuntamiento Municipal de Tlanepantla de Baz, 2016-2018. Noto en la página 372, que en el llamado Título III / De la Administración Pública Desconcentrada, donde se señala que son: “Los órganos administrativos desconcentrados que han sido creados por el Ayuntamiento Constitucional para la más eficaz atención y despacho de los asuntos de su competencia.

Sin contar con patrimonio propio, si coadyuvan en su dirección y creación de programas: consejos consultivos, organismos ciudadanos o personajes de la sociedad civil especialistas en diversos temas en que se fincan los objetivos de cada uno de ellos, gozando de autonomía en la elaboración de sus planes y programas de trabajo…”.

En el Capítulo I, se dedica al Instituto Municipal de Cultura Física y Deportes, y en este caso, por su vocación a favor de las artes, es que atiendo lo que dice en el Capítulo II, dedicado al Instituto Municipal de la Cultura y las Artes; ello aparece, en la página 382 de dicho capitulado.

Dice al respecto: “El Instituto Municipal de la Cultura y las Artes, debe entender toda política cultural como un componente central de desarrollo humano y social, promoviendo en todo momento la participación social en la creatividad cultural y artística, estimulando la creación libre de sus diversas expresiones para la expansión de su actividad en todo el territorio municipal”.

Es importante notar que en estos cien días de gobierno municipal las tareas de ese Instituto han sido por la profesionalización de sus actividades en las tantas plazas, jardines, teatros y ágoras cerradas o abiertas que tienen —por suerte— en buen número Tlalnepantla. De esta manera el Teatro “Algarabía” se ha llenado de cientos y, miles de gentes, recibiendo a la Banda Sinfónica de Tlalnepantla cada domingo, en su programa “Domingos Familiares”; ahí precisamente se presentó la Banda Sinfónica Mexiquense, con más de dos mil asistentes, que gozaron así su domingo con excelente música.

Por ese espacio popular han pasado decenas de grupos musicales, mimos, cuentacuentos, actores, poetas y danzoneras, grupos musicales de salsa, y cumbia. Un lugar donde se reúne el pueblo, las familias, para convivir, para ser felices, como lo plantea en sus discursos la Presidente Municipal de este lugar, A. Denisse Ugalde Alegría.

 
Etiquetas:

Dejar un Comentario