: Urge medidas que eviten la contaminación del
Lago de Guadalupe, en donde hasta el momento han levantado 25 kilos de peces
muertos, y deceso de 13 especies de aves.
David Esquivel/Cuautitlán Izcalli.
Regidores de este ayuntamiento alertaron a las
autoridades competentes por la muerte de peces en el “Parque Estatal,
Santuario Forestal y del Agua Presa de Guadalupe”, donde han levantado 25 kilos
de peces muertos y continúa el deceso de 13 especies de aves.
Según se planteó en la pasada sesión de cabildo,
el hecho tiene que ser revisado para establecer con veracidad la causa de
fenómeno, y evitar la disminución de la población de peces, porque es fuente de
alimento de aves endémicas y migratorias de uno de los embalses más grandes del
Valle de México.
Como se sabe, cada año en esta temporada llegan
pelícanos y es probable que, en las acciones de pesca de estas aves, lastimen a
peces que, al final, mueren o bien habría que revisar el nivel del sedimento a
fin no haya disminuido el nivel de altura del agua y afecté el espacio de vida
de los peces, opinaron algunos regidores. El alcalde Ricardo Núñez Ayala
instruyó a distintas áreas de la alcaldía a trabajar y coadyuvar en restablecer
las condiciones de bienestar de los cuerpos de agua del municipio.
Un estudio de la Secretaría de Agricultura y
Desarrollo Rural (Sader), reveló que la muerte de más de mil aves, entre los
meses de diciembre y lo que va de enero de este año, se debió al alto nivel de
contaminación del embalse, que provocó botulismo, enfermedad dañina del sistema
nervioso central de las aves, provoca atrofia muscular, dificultad para volar e
incluso para sostener el cuello. Los animales afectados mueren por inanición o
asfixia.
En Este sentido el Ayuntamiento urgió la
instalación de una mesa en la cual confluyan la Secretaría del Medio Ambiente y
Recursos Naturales (Semarnat), Comisión Nacional del Agua (Conagua); la
Comisión de Agua del Estado de México (Caem), a Secretaría del Medio Ambiente y
las alcaldías de Nicolás Romero, Atizapán de Zaragoza y Cuautitlán Izcalli,
para abordar la problemática de contaminación del embalse.
Sobre el tema, el alcalde del municipio vecino
de Nicolás Romero, Armando Navarrete López, en entrevista, reconoció que los 450
mil habitantes de su demarcación desfogan sus aguas domiciliarias hacia ríos
que finalmente desembocan en el Lago de Guadalupe.
“Todos los habitantes buscan la cuenca,
río o el riachuelo más cercano para verter sus aguas domiciliarias”, declaró
Navarrete López, quien argumentó que Nicolás Romero se ha urbanizado sin contar
con un sistema de drenaje, de ahí que los desfogues concluyan en el Santuario
del Agua.
Dijo que pasadas autoridades municipales y el gobierno del Estado de México instalaron cinco plantas tratadoras de aguas negras, para atender las descargas del municipio, pero al final la infraestructura fue abandonada debido al alto costo que significó operarlas, con el tiempo fueron saqueadas; en tanto las aguas negras siguen fluyendo hacia el lago de Guadalupe.
“Todos los habitantes buscan la cuenca, río o el riachuelo más cercano para verter sus aguas domiciliarias”, declaró Navarrete López, quien argumentó que Nicolás Romero se ha urbanizado sin contar con un sistema de drenaje, de ahí que los desfogues concluyan en el Santuario del Agua”.
RICARDO NÚÑEZ AYALA
Presidente Municipal
