De acuerdo con Pablo Mejía, investigador de la Facultad de Economía de la UAEM, vivimos un escenario económico de recesión sin precedentes por la afectación mundial de la pandemia; en el caso de México, es especial al ser la informalidad un importante generador del PIB.
Miguel A. García /Toluca
El mejor escenario para que nuestra economía rompa la tendencia a la baja derivada de la pandemia de covid 19 será en el tercer trimestre del año, esto siempre y cuando en el mes de junio se ponga en marcha un plan escalonado de recuperación y regreso a la actividad.
De acuerdo con Pablo Mejía, investigador de la Facultad de Economía de la UAEM, vivimos un escenario económico de recesión sin precedentes por la afectación mundial de la pandemia; en el caso de México, dice, arrastrado por el alto porcentaje de nuestra economía en la informalidad.
“Realmente si esperamos que este segundo trimestre sea muy difícil para todos los productores sectores, consumidores, trabajadores y ante esta situación el gobierno también queda limitado pues con la caída en la actividad productiva se cae el pago de impuestos, así como la reducción sustancial del precio del petróleo”.
Indicó que la baja recaudación fiscal en nuestro país, que apenas alcanza el 15 por ciento del PIB, hace inviable un plan de rescate como el que demanda el sector privado, y desarrollan otras naciones, lo que solo complicará aún más el periodo de recuperación pues no tenemos capacidad para endeudarnos más como nación.
“Coincido que es insuficiente creo que además hay una desconfianza en el sector bancario y mucha gente con la que uno comenta empresarios, no les da confianza el solicitar este tipo de créditos porque piensan que es una manera de embaucarse en un nivel de endeudamiento del cual no van a salir”.
Con ello advierte que después de mayo será necesario un plan de Economía en un periodo de “Guerra” para poder regresar en el mediano y largo plazo a la normalidad.
“Varios analistas y académicos gobiernos de otros países han hecho alusión de que estamos en lo más parecido en a una economía de guerra eso quiere decir que todos tenemos que formarnos contribuyendo ayudar a sacar a la economía de la situación en la que se encuentra”.
Llamó a la generación de estrategias como apoyos condicionados para industrias y empresas que se hayan mantenido en activo sin despedir a sus trabajadores o en el pago global de sus prestaciones como una estrategia para compartir los costos de la pandemia.
“Pensar en que el gobierno puede rescatar a todos es imposible, suena un poco cruel o rudo decir que es como la crisis sanitaria el sector médico el sector de salud haciendo todo lo que puede pero aun así hay gente que fallece porque es una enfermedad mortal bajo ciertas circunstancias, y no se puede salvar a todas las personas igualmente no se puede salvar a toda la economía”.
PABLO MEJIA
Investigador de la UAEM
