Enero 16, 2026
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Columna Horizonte Mexiquense

Luis Miguel Loaiza

El México de las parodias

Parece que cada día nuestro país se envuelva más en escenas que envidiarían las figuras de teatro y comedia pues las acciones de gobierno, los movimientos sociales y ahora hasta los debates son inherentes a la risa y alcanza el grado de chusco, haciendo las delicias de los cibernautas y no solo de quienes reprueban los hechos sino también de quienes los apoyan.

La tan sonada manifestación de FREENA para exigir la destitución del presidente AMLO ni cumplió con los más de 100 mil congregantes, como lo anunció, ni tampoco en caso de que lo hubiese logrado, iban a lograr la renuncia del primer mandatario, por el simple hecho de que su cargo es irrenunciable, así lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pero la meta era hacer ruido y engañar a cientos de sus seguidores, el manejo político no fue el adecuado y pasará su movimiento hundido en la grisácea memoria de sus organizadores.

Lo mismo sucede con la famosa guerra del mandatario federal con algunos medios de comunicación, guerra infructuosa que a nadie beneficia y que sí afecta en la credibilidad tanto del presidente como de periódicos como Reforma pues el derecho a la libre expresión seguirá vigente y miles que no compaginan con AMLO seguirán apoyando económicamente al gigante comunicador norteño.

Pero en el ámbito local se gesta otra puesta en escena, pues el alcalde de Huixquilucan y virtual candidato panista a la gubernatura del Estado de México, Enrique Vargas del Villar, retó a un debate al senador y líder del Grupo de Acción Política, Higinio Martínez Miranda quien de plano le pasó la estafeta a los alcaldes de Morena que quieran hacerlo.

Es obvio que a Higinio no le interés un desgaste prematuro con el alcalde de Huixquilucan, pues sus aspiraciones también son el llegar a ser el candidato de Morena al gobierno mexiquense y se denota cierto tono de menosprecio hacia el panista, incluso sus huestes gapistas( dirigente del Grupo de Acción Política, GAP), han iniciado una contraofensiva legal contra el gobierno de Huixquilucan y en voz del diputado Faustino de la Cruz exigen que se ventile el salario de los regidores y síndicos de esa municipalidad.

Sin ser parcial, pero con el conocimiento de las capacidades de ambos políticos es fácil deducir que Enrique tiene razón y al tlatoani de Texcoco le faltaron argumentos para establecer un debate, pues es muy sencillo ordenar desde el banquillo del entrenador a los jugadores, pero pocos saben manejar el balón.

La diferencia cognitiva entre uno y otro es muy evidente, aunque en cuanto a poder político también hay una enorme diferencia, pues uno es alcalde de un municipio progresista y el otro solamente es el dueño u orquestador de todo un movimiento político estatal, dicho de otra manera: Higinio no es de Morena mexiquense, sino que Morena es de Higinio, además del grueso de la fracción morenista en la LX Legislatura.

La mejor venganza de Higinio sería el ser candidato y vencer estrepitosamente en las urnas al panista, pero es prematuro para hablar de cifras, primero habrá que ver los resultados en las elecciones intermedias y el declive o fortalecimiento del GAP para tener un panorama más o menos claro de lo que vendrá en la elección a gobernador, pues no solo es Higinio, sino también Horacio Duarte y hasta Yeidkol quienes podían dar la campanada.

Enrique es un líder nato, con mucho conocimiento y gran capacidad de negociación política, aunque tiene también sus bemoles, pero todo eso se irá afinando con el paso del tiempo y sus poderosos asesores que, espero, le hagan saber que es muy temprano para perder el piso.