Por Luis Miguel Loaiza
Morena Edomex a remojar sus barbas
La reciente elección en Hidalgo y Coahuila no es una sorpresa, es un resultado obvio por distintas razones, entre ellas la decepción de la gente que esperaba un cambio de umbo económico a corto plazo, pero también ha tenido mucho que ver la campaña negra y desgastante que se ha llevado a cabo desde el inicio de la administración de AMLO y que nadie ha sido capaz de frenar o contraatacar porque la soberbia les hace pensar que no pasa nada y que la imagen del presidente es inalterable, cierto de alguna forma, pero Andrés Manuel no es Morena y eso quedó claro.
En Coahuila no solo perdió el Movimiento de Regeneración Nacional, también el PAN y PRD, pero eso no es importante, el enemigo a vencer es Morena y aunque distante debe preocupar a la cúpula del partido a nivel nacional y en el Estado de México que, aunque tiene en el gobierno estatal un aliado, la gente que votó por un cambio puede darle una lección grande como lo hizo al PRI.
A pesar de las encuestas realizadas a modo, todos sabemos que hay descrédito en la mayoría de gobiernos locales y que varios municipios importantes son foco rojo para la elección intermedia de 2021, pero la vanagloria, la inexperiencia y la soberbia de los actuales alcaldes morenistas no les permite ver que podría ser debut y despedida.
Para los afines al GAP, su única o principal tarea es trabajar para lograr que su patrón, Higinio Martínez Miranda sea gobernador y en ese tenor, se han olvidado de la autonomía y de las metas personales, pues siguen con su idea enfermiza de que el senador texcocano seguirá marcando la pauta para elegir a los próximos candidatos, pero para ello tendrá que ganar Mario Delgado a quien Martínez Miranda apoya, para ello AMLO tendrá que seguir inmutable ante lo que pasa en la entidad mexiquense y permitir que su partido siga secuestrado por una tribu de experredistas ligados al PRI, para ello ese creciente grupo de inconformes y verdaderos morenistas tendrá que doblar las manos y no pelear por esa 4T que proclaman, en síntesis se esperan meses de verdadera batalla entre líderes de Morena, una guerra civil donde imperará la ley del más cercano al presidente.
Atizapán peligra ante el PAN y PVEM, pues la alcaldesa, contrario a lo que se esperaba, no ha consolidado un verdadero proyecto de trabajo y mucho menos de partido; Naucalpan también podría volver al azul, pues a la gente ya no se le convence con carilindas promesas y la división tanto en el gobierno como en el partido es más que evidente; Ecatepec, en un descuido puede volverse nuevamente priista, con o sin alianzas, pues los otros partidos están desdibujados y los únicos que están a marcha forzada son los tricolores. Lástima de trabajo que hace Fernando Vilchis, si no fomenta la unidad entre actores políticos de su partido para que le ayuden a sobreponerse en imagen posicionamiento se habrá de arrepentir, que alguien le explique que el Facebook no lo es todo.
El nodo de todo esto es la irreverente idea de que la gente saldrá a votar y Morena no se ha ocupado en generar estructuras reales, no tienen verdaderos operadores para enfrentar una guerra lectoral son López Obrador. Mientras no se tenga una verdadera estrategia de trabajo, no pueden pensar en repetir, sino en terminar sus gestiones, me atrevo a decir (casi nunca yerro), que en 2021 podrían renacer como ave Fenix muchos que ahora se consideran muertos políticamente.
