Enero 14, 2026
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Talleres emocionales para los estudiantes

Miguel García /Toluca                       

Todas las emociones y sentimientos tienen una repercusión en el nivel fisiológico, pero pocas veces somos capaces de percibir las manifestaciones físicas de un sentimiento o una emoción, aseguró la especialista Alma Rosa Sánchez Valdez, psicóloga de la Universidad Autónoma del Estado de México, esto en el marco de las repercusiones mentales por la pandemia de coronavirus.  

 A decir de la especialista es necesario alentar en las escuelas  Talleres de Salud Mental en donde la base sea alentar la “Inteligencia emocional y la educación emocional”.  

Expuso que sentimientos como  rabia o enojo, repugnancia, miedo, alegría, tristeza y sorpresa, son sólo algunas emociones básicas de las cuales los individuos deben tener conocimiento; “sin embargo, muchas veces, no tenemos el autoconocimiento de nuestras emociones y ‘monotonizamos’ nuestras acciones en la vida diaria”.  

En este contexto, sostuvo que para lograr la educación emocional es necesario desarrollar habilidades como la empatía y la autoestima; por ejemplo, generar en los estudiantes una autoestima sana, además de otras habilidades, como el manejo del estrés, “que puede ejercitarse mediante la respiración, para no caer en la explosión”.  

“Otra habilidad que es necesario desarrollar es la resistencia a la presión del grupo, es decir, aprender a decir ‘no’ ante las invitaciones de los amigos a beber o drogarse; una quinta habilidad es la resolución de conflictos, la sexta es la asertividad o decirle al otro lo que quiero y siento, sin dañarlo o dañarnos; finalmente, debe desarrollarse el autocontrol, que implica el conocimiento del riesgo de las propias acciones”.  

Aseveró que para desarrollar estas habilidades es necesario saber reconocer las emociones y sentimientos propios, los cuales “llevan al individuo a involucrarse en un propio conocimiento”.  

Finalmente, explicó que existen herramientas como el diálogo interno (la capacidad para realizar un trabajo introspectivo), la asertividad, el control del estrés y el uso de autoafirmaciones positivas (uso de frases o pensamientos positivos que fortalezcan la autoestima), que permiten desarrollar habilidades como la tolerancia a la frustración, el manejo de la ira, la capacidad para retrasar las gratificaciones, afrontamiento a situaciones de riesgo y desarrollo de la empatía, asumir los actos y resarcir los errores, que mejorarán el desarrollo emocional del individuo.