IMPULSO/ Patricia López Vences
Toluca
Ante la entrada en vigor del Plan Ecozona en el Valle de Toluca, los automovilistas iniciaron el pago de las multas por verificación vehicular para poder transitar por el centro de la capital mexiquense, ya que, a partir del 21 de mayo, a quien no cumpla con este requisito le será confiscado su vehículo.
Menos del 50% de los automóviles que circulan en el Estado de México son verificados, según el Centro Mario Molina, apenas 2.8 millones llegan tienen el holograma actualizado, de los seis millones 410 mil 398 automotores registrados por la Secretaría de Finanzas.
Ante la entrada en vigor y con rigor del Plan Ecozona en el Valle de Toluca desde el 21 de mayo próximo, los centros de verificación localizados en la capital mexiquense han registrado aumento en su actividad, refirió Agustín Méndez, trabajador del centro de verificación ubicado sobre la calle de Lerdo.
En los siguientes días, será mayor el número de vehículos que acudirán a alguno de los más de 40 centros de verificación vehicular registrados en el Estado de México, ya que, de los 79 existentes, fueron sancionados 42, 10 por incurrir en irregularidades, según lo difundió la Secretaría del Medio Ambiente en su momento, dijo el entrevistado, quien detalló que además de pagar la multa por mil 461 pesos para regularizar la verificación vehicular el requisito a cumplir es presentar actualizada la tenencia, ya que menos del 40% han cumplido con el pago de la tenencia 2016, y otro porcentaje importante es el rezago de dos o más adeudos de tenencias.
El padrón de registro de automotores en el Estado de México es de seis millones, 410 mil, 398 vehículos de acuerdo a lo informado por la Secretaría de Finanzas mexiquense.
Mientras que un 70% de vehículos, o sea, cuatro millones, 485 mil, 992 automotores, son modelos anteriores a 2006, el 2.3%, o sea, 144 mil 390 autos, son modelo 2016 y mil 130 son 2017.
De acuerdo al análisis de inventarios de contaminación ambiental realizados por el Centro Mario Molina, las fuentes móviles más contaminantes son el transporte de carga y de pasajeros y, en segundo lugar, los autos particulares.
El análisis de los inventarios destaca que las medidas de gestión de demanda vehicular por sí solas no son suficientes, ya que, para alcanzar la máxima eficiencia en la reducción de emisiones en el Valle de Toluca, es necesario atender temas de fondo como una planeación urbana adecuada y un ordenamiento territorial en donde se contemple la creación de un sistema integrado de transporte que conecte las zonas urbanas, a fin de promover un cambio modal de los usuarios de vehículos particulares.
Dada la importancia de los impactos del material particulado (PM10 y PM2.5) y el ozono (O3) en la salud pública, es imprescindible implementar medidas encaminadas a la reducción de emisiones provenientes de fuentes móviles, en virtud de que esta estrategia permite combatir los principales problemas de calidad del aire en el Valle de Toluca, al tiempo que se reducen los efectos en salud.
Cabe mencionar que la evaluación realizada por el CMM al programa Hoy No Circula (HNC) de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) encontró evidencia indirecta que sugiere que este programa generó un aumento en la flota vehicular, pero, a la vez, una modernización de la misma, sin embargo, el efecto de modernización logra dominar en cuestión de contaminantes criterio, haciendo que el HNC genere menores emisiones netas agregadas, mejorando la calidad del aire de la ciudad.
Aunado a lo anterior, y como consecuencia de los resultados del estudio referido que realizó el Centro Mario Molina, se precisó que no es recomendable implantar un Hoy No Circula en la ZMVT, al menos no uno que sea tan estricto como el que se aplica en la capital del país.
Con el fin de prevenir los problemas ambientales que los vehículos causan, se sugiere establecer un programa de restricción vehicular a los autos no verificados, limitar la antigüedad de la flota y restringir la circulación vehicular únicamente en eventos de contingencia ambiental.
Los esfuerzos, concluyó el análisis del CMM, se deben dirigir hacia el control de las emisiones del transporte de carga con medidas como la mejora en el programa de verificación vehicular, la sanción a los vehículos ostensiblemente contaminantes y la restricción de circulación al transporte de mayor antigüedad y menor calidad tecnológica.
