IMPULSO/ Luis Ayala Ramos
Chimalhuacán
De acuerdo a las observaciones del Delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Ricardo Jaramillo Luque, las obras que realiza el Gobierno municipal de Chimalhuacán en el Rancho El Molino no infringen ningún estatuto ni afectan el patrimonio cultural del municipio y la nación.
El Delgado del INAH se refirió a la construcción de la cancha de usos múltiples ubicada en la calle Ignacio Zaragoza, casi esquina con Aldama: “Aquí, había una barda que por los materiales y acabados podemos determinar que se construyó en el siglo XX, tendrá una antigüedad de entre 100 y 200 años; seguramente el tiempo y las condiciones climatológicas fueron los elementos que deterioraron la estructura”.
El funcionario agregó que dicha barda no se puede considerar como monumento histórico debido a que estaba en completo abandono: “Los dueños no tomaron medidas pertinentes como dar mantenimiento a la estructura, la cual representaba un riesgo para los pobladores, aún cuando no hubieran construido nada en este sitio, era inminente retirar la barda para evitar que cayera y lastimara a alguien que estuviera cerca del lugar”.
Aseguró que los trabajos de rescate y remodelación de los edificios del Rancho El Molino se realizan conforme al marco legal, pues las áreas se encontraban en completo abandono por quienes fueron los dueños y los residentes.
“El INAH realizó trabajos de supervisión en las diversas áreas que conforman el terreno del Rancho El Molino, no encontramos ningún vestigio prehispánico, por lo que se autorizó que se realizaran los trabajos de mantenimiento y restauración con el propósito de que la población siga disfrutando de este lugar”, concluyó el Delegado del INAH.
