Enero 16, 2026
Clima
3°c Máxima
3°c Mínima

La vida como es… Freud


IMPULSO/ Octavio Raziel

La hermana de Freud

Freud canjea la vida de Jofi su perro por la de Adolphine.

La vida pone a prueba cada día nuestra supervivencia, en ocasiones, nos obliga a anteponer acciones, primacías.

Durante una de mis primeras comisiones profesionales tuve que visitar una zona minera en el estado de Guanajuato. Aproveché para llevar a una amiga que se ofreció amablemente a servir de acompañante. Al término de las inspecciones, mientras ella admiraba el paisaje, absorto en mis prioridades de trabajo, abordé el auto y arranqué. Hasta mucho después, me di cuenta de que algo faltaba a mi lado.

Las prioridades llevan al mundo de lo absurdo como es el caso del asno de Buridán del teólogo Guillermo de Ockham (1300-1358) que ejemplifica con el borrico que no sabe elegir entre dos montones de heno y muere de hambre a causa de ello.

En 1938, Sigmund Freud obtiene un salvoconducto múltiple que le permitió huir del nazismo. En el paquete, de dieciséis nombres, incluyó el de su cuñada, su médico, su camarero, su esposa (en ese orden de prioridades) sus criadas y, al final de la lista, a Jofi, su perro; pero no a sus hermanas que fueron enviadas a las cámaras de la muerte.

El tema podría haber dado para un magnífico texto, una novela coherente, bien llevada. Sin embargo, La hermana de Freud se encauza hacia el psicoanálisis y temas relacionados con los descubrimientos del científico vienés. Quienes están vinculados al mundo de las terapias el texto podría ser bueno.

La novela, de Goce Smilevski -leída completa por disciplina- tiene un buen comienzo sobre la razón de la sinrazón del porqué deja a las hermanas en manos de sus asesinos; que finalmente nunca logra explicar; y la infancia de los hijos e hijas en la familia Freud en el esplendor cultural de la Viena de principios del pasado siglo. La cercanía de la pequeña Adolphine con Sigmund y su rompimiento prematuro, así como el maltrato, sin descanso, de la madre hacia la chica contra la que descarga toda su ira, venganza que nunca logra dilucidar la hija, es tema central. En la novela se pierde la pista de la joven judía cuando acompaña a sus hermanas en los trenes de la muerte.

Sobre la vida sentimental de Sigmund, el macedonio muestra a un hombre que trata con desinterés a su esposa Martha, en tanto que su verdadero amor es su cuñada Minna, con la que viaja a todas partes y con la que, al parecer, tuvo relaciones todo el tiempo. El texto nos permite imaginar al psicoanalista engañando a su esposa con su cuñada, y con cocaína de por medio”.

La obra (277 pp) muestra a Adolphine como una chica amable, sensible; con una gran fortaleza personal y capacidad de recuperación frente a los momentos aciagos de la vida.

Etiquetas:

Dejar un Comentario