IMPULSO/ Miguel A. García
Toluca
La definición de un presupuesto apropiado para atender las necesidades de los niños es la principal deficiencia en la que incurren los gobiernos estatales para atender la Ley General de Protección a la Infancia, por lo que urgen cambios desde la agenda legislativa.
De acuerdo a Ricardo Antonio Bucio Mujica, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, es necesario que las autoridades se pregunten, como eje de sus administraciones, ¿qué necesitan los niños? Pese a que parece una pregunta obvia, la respuestas de los gobiernos no han sido claras.
Señaló que la idea de que sus necesidades se concentran sólo en alimentación, educación, acceso a la salud y protección a la violencia, hoy, ha quedado rebasada, pues el siglo XXl obliga a garantizar el acceso a las tecnologías, protección contra el trabajo infantil, medio ambiente sano, libertad de expresión, es decir, atender todos los elementos para un entorno saludable. “La perspectiva que marca la ley y que hace un cambio fundamental para el estado mexicano es que el sistema nacional debe atender a todos los niños, a todas las niñas y todos los desechos”, expresó.
Hoy, los temas en torno al desarrollo de los niños deben ser más amplios atendiendo también los cambios presupuestales por lo limitado del dinero cuando a nivel nacional se tienen 39. 2 millones de niños.
“Tenemos que hacer el ejercicio que hacen las familias cuando llega un nuevo miembro a la familia, cuando crecen los hijos y se convierten en adolescentes; el presupuesto siempre se va modificando”. A nivel nacional, se destina sólo el 40 por ciento de lo que gastan países como Colombia, Brasil, Chile y Uruguay en sus niños.
