IMPULSO/ Aída Díaz del Río
Toluca
El artesano metepequense Juan Carlo Nonato Díaz se reunió con el jefe de Cancillería de la Embajada de México en Japón, Armando Arriaga Ochoategui, quien reconoció su talento y vocación que dan nombre a México.
Luego de su regreso a Metepec tras haber colocado tres árboles de la vida monumentales en este último viaje al Japón (el país nipón ya presume cuatro del mismo autor), Juan Carlos Nonato se dijo contento, emocionado y orgulloso por llevar el distintivo de Metepec a tierras extranjeras.
“Gracias a Dios, tuve la oportunidad de representar a mi municipio, a mi estado, a mi país. Cada uno de los árboles que están en Japón es como un hijo, uno contempla su creación, va viendo su evolución y tiene que dejarlo libre; ahora, la gente de allá lo cuidará”, expresó Nonato Díaz.
Las obras de cinco metros de altura por 2.5 metros de ancho y un peso de 2.5 toneladas abordan el mundo marino con piezas como caballitos de mar, pulpos, tiburones, peces y tlanchanas coloridas y están expuestas en las ciudades de Iruma (Saitama), Saitama (Saitama), Kitakyūshū (Fukuoka) y Argeo.
