IMPULSO/ Eliseo Lugo Plata
Inservible el Consejo de la Mujer
ORIENTE: Muchas veces, nos preguntamos para qué sirven los organismos que el propio Gobierno crea. Pensamos, de momento, que de algo han de servir; sin embargo, al paso del tiempo, nos damos cuenta de que algunos de ellos sirven para dos cosas: para nada y para lo mismo.
Éste es el caso del Consejo estatal de la Mujer, cuyas titulares (ahora, Norma Ponce), por turno y en distintas épocas, se llenan la boca en señalar que dicho organismo es para ayudar a la mujer, pero no vemos en qué ayudan o qué hagan para mitigar las penas de las féminas.
Cierto es que les regalan despensas, les hacen conferencias, las orientan y hasta les hacen sentir que no están solas, pero la realidad es que sólo lo hacen donde está su clientela electoral, pero cuando se trata de una realidad, es decir, de defender en serio a una mujer, esconden la cabeza como las avestruces.
OCCIDENTE: El día de ayer, como a las 14:30 horas, en la calle de Santos Degollado, a un costado del Cosmovitral, un tipo de 18 años de nombre Manuel Arias golpeó a su pareja de 17 años, cuyo nombre reservamos por razones obvias, ello sin importarle que la menor llevara en brazos a un bebé de cuatro meses.
Ambos, pareja que vive en amasiato, son vecinos de San Cristóbal Huichochitlán. Decenas de personas vieron la golpiza que el tipo le propinaba a la joven, lo que hizo que una transeúnte tratara de impedirlo, pero el tipo la aventó a un lado.
Otra dama que estaba en la escena llamó a los teléfonos de emergencia del Consejo Estatal de la Mujer, pero la telefonista le dijo que le pasara a la mujer golpeada para “orientarla”.
La quejosa no supo si se trataba de un chiste o estaba hablando en serio la telefonista, quien señaló que en el Consejo sólo daban orientación y asesoría jurídica.
SEPTENTRIÓN: “¿De eso se trata señorita, que nos dé asesoría? Llame usted a una patrulla o haga algo para detener al tipo”, le dijo la señora a la telefonista, pero ésta insistió en que no podía hacer nada.
Las damas que allí se juntaron pensaron que, si habría una asesoría jurídica, el Consejo Estatal de la Mujer enviaría a una abogada para que asesorara y acompañara a la víctima hasta la Procuraduría, pero no fue así, dijo la telefonista que su asesoría era sólo telefónica.
Otra persona llamó a la policía y enviaron una patrulla que detuvo al tipo; sin embargo, la madre de la menor, que de pronto apareció, no quiso levantar ninguna queja por temor a las represalias del agresor y de su madre, pues se comentó que era sumamente agresiva.
Al tipo se lo llevaron detenido, pero al no haber denuncia, seguramente, lo dejaron en libertad.
MEDIODÍA: Éstos son los casos en los que nos preguntamos para qué sirven las instituciones como el Consejo Estatal de la Mujer y se concluye que para nada, a no ser que para presumir que se trabaja en pro de la mujer y de la equidad de género, tan de moda en estos tiempos que cualquier persona lo cree.
El CEM tendrá que revisar sus programas y mecanismos, pues, seguramente, si revisamos su programa de trabajo, encontraríamos que no es más que un simulador.
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