IMPULSO/ Agencia SUN
Ciudad de México
El último concierto de Tex Tex con su líder Lalo Tex; la Banda Bostik que interpreta un himno para la masacre estudiantil de 1968 y Liran’ Roll, que toca mucho en Estados Unidos, quedaron plasmadas en el cine.
Junto con otros cinco grupos, entre ellos Transmetal, cuyas creaciones forman parte de la Fonoteca Nacional, además de Luzbel y Juan Hernández, integran el documental “En la periferia”.
El largometraje forma parte de una trilogía dirigida por Alberto Zúñiga que inició con “Rupestre”.
“Este es un homenaje a las bandas con trayectoria importante, con un promedio de 30 años tocando y que son los más representativos del mal llamado rock urbano, del metal, el punk y blues”, señala el realizador.
“Es hablar de esta industria que sigue en pie y ha sobrevivido ante la falta de apoyo de cualquier índole y que son autosugestivos”, relata.
La última presentación.
Por diez meses Zúñiga acompañó a las bandas en conciertos con el objetivo de ser, más que un testimonial con entrevistas, un documento visual de lo generado por la música.
Estuvo presente en el último concierto de Lalo Tex, fallecido horas después de una tocada en enero pasado.
“No hemos querido agarrarnos de ello y ellos mismos (el resto de integrantes) han pedido que seamos discretos, es también un homenaje para Lalo, con quien de alguna manera fuimos cercanos; sí hay imágenes de ese último concierto que se dio y se apunta”, indica el director.
En la periferia da lugar a Alfonso Rojas, dedicado a la pinta de bardas anunciando conciertos y que pululan por la entidad mexiquense.
“Poca gente sabe que hay personas especializadas en ello, aquí le pedimos hiciera algo que la gente se dará cuenta cuando vea el documental”, señala.
Producido por Sinestesia Ads, Asamblea para la Cultura y la Democracia A.C, Media & Films y Conaculta, tendrá un preestreno en Cineteca Nacional el próximo jueves.
A la espera de respuesta de festivales, tendrá una función en la Asamblea Legislativa de la CDMX en septiembre.
“Un día clausuraron un lugar por Six Flags y había 3 mil personas, consiguieron un salón de fiestas, metieron un templete y la azotea estaba la venta de souvenirs, eso genera esto y son anécdotas que se verán”, expone.
