IMPULSO/ Eliseo Lugo Plata
El rol de la mujer (2)
ORIENTE: El rol que ha jugado la mujer en la historia ha sido muy distinto al que quiere jugar ahora.
El cambio que se quiere hacer es muy justo, pero el camino y los métodos están equivocados. Ninguna ley o ningún decreto harán que el rol de la mujer cambie de la noche a la mañana.
A excepción de la vida en Escitia (Antigua Europa, siglo VII A. de C.), donde el matriarcado era una realidad, en el resto de la historia, por lo menos hasta mediados del siglo XX, el rol de la mujer consistía en ser solo un objeto de procreación.
En la antigua Grecia y luego Roma, la mujer comenzó a ser un símbolo de la sexualidad y en la Francia de Luis XIV, la mujer pasó a ser un objeto de belleza, concepto que llegó para quedarse.
OCCIDENTE: En México, por ejemplo, ingresar a la universidad estaba negado para las mujeres, situación que les impedía ser profesionales para pertenecer a la élite trabajadora. La mujer que no estaba destinada a casarse lo estaba para ser monja, y las de clase pobre para la sevidumbre, pero, de igual forma, el destino de todas era tener hijos.
Con sus excepciones en el tiempo (Juana de Arco, Ana Bolena, Isabel de Inglaterra, María Curie, Inés de Asbaje, Mata Hari, Virginia Woolf, Indira Gandhi y Eva Perón, entre otras), el rol de la mujer comienza a cambiar con la Segunda Guerra Mundial, y son precisamente los países en guerra quienes cambian este rol.
Ante la ausencia de los hombres que se alistaron para la guerra, las fábricas y centros de producción se quedaron desiertos, lo que provocó que los empresarios se viera obligados a contratar mano de obra femenina, principalmente en las manufacturas.
SEPTENTRIÓN: La mujer, como responsable del hogar en términos de prevenir los gastos, también se vio en la necesidad de trabajar en diversos quehaceres, incluido el campo; sin embargo, el ingreso jamás se comparó con el del hombre, dado que su salario se condicionó a su capacidad física.
Los empresarios vieron en la mujer una muy buena mano de obra barata, dado que, ante su aparente debilidad corporal, su salario era menor que el de los hombres; no obstante, haya sido como haya sido, allí es donde comienza a cambiar el rol de la mujer, es decir, a partir de allí, la sociedad ya no vio mal que una mujer trabajara.
Esta transformación del rol de la mujer no ha sido fácil, pues, al ingresar al campo de la productividad, se encontró con miles de trabas, trampas y callejones sin salida como el salario recortado, el acoso sexual y el menosprecio por ser mujer.
MEDIODÍA: Cierto es que la mujer comenzó a trabajar desde la Revolución Industrial, sin embargo, sólo lo hacía en el ramo textil, donde se empleaba exclusivamente a mujeres, nada parecido a trabajar en una fábrica de armas, de alimentos, autos o electrodomésticos, donde tenía que lidiar con hombres.
A finales del siglo XIX, en México, Porfirio Díaz dispuso que se capacitara exclusivamente a mujeres para que fuesen las primeras telefonistas de México, un trabajo que hasta ahora parece ser etiquetado para las mujeres. Continuará elugoplata@hotmail.com
