Enero 16, 2026
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De adicto a adicto

IMPULSO/  Ernesto Salayandia García

Veneno puro para un alcohólico

Enfermedad perversa del alma/ Muchas familias, esposas y seres cercanos a un alcohólico, a un drogadicto, no llegan a comprender la magnitud de esta enfermedad, perra, cruel, maldita, que tiene secuestrado a un ser querido, que ni él mismo entiende ni comprende su razón de ser, esta enfermedad, la mía, es mental, física, emocional, está ligada a mi personalidad, tiene que ver con mi espíritu y se caracteriza por un cumulo de defectos de carácter, patrones de conducta equivocados, juicios y actitudes nefastos.

La fuga con alcohol y drogas, son mínimas en comparación con todos los ingredientes mentales y emocionales que padece un mediocre, el que por soberbio, no quiere salir del hoyo, y cuando deja de consumir, solo tapa la botella, aunque asista con regular frecuencia a un grupo de auto ayuda, solo va a calentar la banca, porque juntas y juntas y al final no juntas nada.

La enfermedad es incurable, el cavernícola emocional sigue ahí dentro de ti, es mortal, quiere decir, de por vida, es contagiosa, progresiva  y tiene  tantas vertientes como espinas tiene un nopal, yo lo vivo y lo viví, ahora lo comprendo, soy un enfermo emocional, neurótico, estoy secuestrado por el pensamiento alcohólico, me defino como hipersensible, me domina mi vacío espiritual y mi cuerpo está lleno de ansiedad, por si fuera poco, estoy lleno de resentimientos, odios, amargura y frustración.

Pensamiento alcohólico

No necesariamente se requiere ser alcohólico activo o seco para tener todos los ingredientes de un pensamiento chueco, alcohólico, un punto importante es la soberbia, el drogadicto, que se intoxica con alcohol o drogas, se siente superior a cualquiera, mentalmente está lleno de egos, su manera de pensar es terca como una mula.

No hay poder humano que lo saque de su pensamiento obsesivo, piensa y siente que el mundo está en su contra, que es el centro del universo, no reconoce el cumulo de defectos de carácter, es orgulloso, mentiroso, labioso, infantil, es engañifa, así como dice una cosa, hace otra, no tiene palabra, su mente siempre pretende obtener ventajas, de victimario, se hace pasar por víctima, es mecha corta y explota ante la más mínima provocación.

Es, un tipo con mente neurótica, es imprudente, intocable, irritable, insoportable, pedante, de ahí vengo yo, es raro con su comunicación, aislado, distante a medias tintas, por supuesto  que en su mente se refugia las habilidades de un actor, un actorazo, merecedor del Oscar de la Academia, es bueno para hacer panchos, para dramatizar, es número uno, campeón en voltear la tortilla, en esos rollos no hay quien le gane, se aferra a sus ideas, a sus celos, a sus pensamientos psicóticos y lo peor del caso, es que no te das cuenta de cómo eres y de lo que dices, por desgracia tienes que tocar fondos para que quede bien claro que tienes una mente sumamente dañada.

Las tribunas huecas

Mis juntas en AA de San Agustín Polanco, no me servían de nada, iba como el cangrejo, mis pleitos con mi esposa eran interminables e insoportables, me aburría, me fastidiaba el no poder consumir, me fumaba un cigarro cada diez minutos, por supuesto que me deprimía y no me encontraba a mí mismo, andaba en plena borrachera seca, valiendo monjas, mis tribunas se las dedicaba a mi suegro.

Tanto hablaba de lo que mi suegro me decía, lo que mi suegro me hacía, y mi suegro para allá y para acá, hasta que un día, Ricardo, que era taxista en el D.F. me dijo.-. Compañero, te quiero pedir un gran favor.- Si Richar, dime.- Ya no hables de tu suegro.- Porque compañero le dije.- Porque ya me lo quiero madrear.- Háblame de ti, de ti por favor.- No entendía el mensaje, no entendía que mis tribunas no eran mías, eran de mi suegro, de mi esposa, de tantas cosas menos de mí y ahora escucho muchas tribunas y recuerdo ese episodio.

ernestosalayandia@gmail.com 

: En muchos sentidos, he tenido que vivir mi propia experiencia y el tener esta cuota semanal de escribir tres cuartillas y media de mi columna.

 
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