Por: Arturo Albíter Martínez
La venta de autos se desfonda. Peor que durante la crisis del 2009. Es el primer signo de la debilidad en la economía y lo grave que puede ser la crisis.
Le urge a la industria automotriz reactivarse, los números en abril son los peores de los últimos tiempos. El ensamble de autos se derrumbó casi al cien por ciento.
Pregunta del día: ¿Alguien sabe dónde está el secretario general de gobierno?
Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, el sector automotriz, pero en especial la venta de autos nuevos es uno de los parámetros que se tienen para conocer cómo avanza y se estanca la economía.
Desde hace varios años en el Estado de México se han registrado continuas bajas en la venta de unidades nuevas, lo mismo ocurre en el país.
Cuando se dieron a conocer las medidas que se tomarían por la cuarentena a causa del Covid 19, desde los primeros días de abril la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) advertía lo que estaba por ocurrir.
Al inicio de ese mes anunciaban que el 2020 sería el peor año para la venta de autos en México, ya que esperaban una contracción general del 26% y lo peor es que no había un plan de apoyos de parte del Gobierno Federal, situación que se mantiene hasta ahora.
Exponían que la disminución de ventas en marzo sería del 50 por ciento, pero para abril llegaría al 90 por ciento, lo cual se estimaba como una parálisis prácticamente total y en consecuencia la crisis en el sector pegaría con más fuerza que en otros momentos.
En algunos centros sólo funcionaban las áreas de mantenimiento ya que las de ventas se cerrarían y buscarían mantenerse en actividad con algunas transacciones virtuales. En el país se verían afectados 2 mil distribuidores.
Y aunque insistieron en solicitar apoyo al Gobierno Federal para establecer paquetes fiscales y económicos que permitieran mantener la plantilla laboral, no se observó respuesta alguna.
El fenómeno de la pandemia afectó al sector en todo el mundo y se estimaba para ese momento que la demanda mundial caería en 15.1%
Al finalizar marzo se dieron a conocer los primeros efectos de la pandemia en este sector automotriz, las venta cayeron un 25.5 por ciento, el mayor revés registrado desde el 2009 cuando se sintió la crisis mundial en México con mayor fuerza.
Igualmente en marzo, se anunciaba que el financiamiento automotriz sufría una de sus mayores caídas pues registraba la mayor contracción en 11 años. En el comparativo anual de ese mes con el mismo del 2019 las ventas cayeron un 12.6%. Desde el 16 de marzo cuando empieza la cuarentena la visita a pisos de venta bajaron 85 por ciento y a los talleres de mantenimiento en 60%.
El primer trimestre del 2020 en comparación con el de 2019 hacía notar el tamaño de la crisis que enfrentaría el sector, el volumen de ventas caía 4.3%.
Abril cerró como uno de los meses más desastrosos para el sector en muchos años, la caída fue la más pronunciada en 25 años y todavía según los analistas falta un mes para que se note el verdadero golpe económico en el país.
Y así como el sector de la venta de autos es en el que se nota cuando la economía empieza a pasar por un mal momento, también es de los últimos en recuperarse cuando viene una crisis, por lo que todavía se vivirán momentos de incertidumbre por varios meses más.
CIFRAS EN LA VENTA DE AUTOS DESDE LA CRISIS MUNDIAL DEL 2009
Para darnos una idea de lo que puede ocurrir en la economía del país visto desde la perspectiva de la venta de autos nuevos que es uno de los indicadores sobre la fortaleza de una economía, hagamos un comparativo con lo que sucedía en México durante la crisis del 2009 iniciada en Estados Unidos debido al golpe que sufrió el sector inmobiliario.
Esa crisis tuvo repercusiones en el mundo, lo que se agravó en aquel momento con la aparición de otra pandemia de gripe la H1N1.
De acuerdo a cifras dadas a conocer por el INEGI, en el 2009 México iniciaba el año con la venta de 69 mil 664 unidades nuevas, al siguiente mes y como ocurre generalmente por la cuesta de enero, la cifra bajó a 61 mil 579, en marzo registra un alza a poco más de 64 mil.
Pero en abril que es cuando se siente con fuerza el problema, la venta de unidades cae hasta las 51 mil 396 y es la cifra más baja de venta de unidades para un mes en más de 13 años.
En todo ese tiempo no se habían vendido menos autos nuevos como en abril del 2009, ya que los meses subsecuentes aunque rondo la cifra arriba de los 50 mil, no fue menos de eso.
Abril en comparación con enero de ese año se vendieron 26% menos autos y en comparación con abril de un año antes o 2008, la baja de ventas fue de 38%.
Pero ahora la circunstancia es otra y claramente más grave.
En este 2020 para el primer mes del año se vendieron 104 mil 832 unidades, en febrero la baja fue marginal pues se comercializaron 104 mil 328; para el tercer mes ya se notaba la caída pues el número llegaba a las 87 mil 517.
Pero en abril la situación fue, como ya mencionamos, desastrosa. Se vendieron apenas 34 mil 903.
Si hacemos el mismo ejercicio que en el 2009, las cifras muestran una peor disminución. Al comparar con enero, la baja en las ventas fue de de un pronunciado 66 por ciento. Y comparando con abril del año pasado la disminución fue de poco menos del 65%.
Y si eso fue en abril, para mayo que estamos en fase 3 y el movimiento en la economía bajó aún más que en abril, el futuro que se espera es como ya mencionamos peor.
LA PRODUCCIÓN DE AUTOS CASI SE DETUVO EN ABRIL.
La semana pasada comentamos que uno de los primeros sectores en regresar a la actividad será el automotriz por la importancia que tiene en Norteamérica, entendiendo a la región, México, Estados Unidos y Canadá.
La producción de vehículos se desplomó 98.8 por ciento y las exportaciones cayeron 90.2% de acuerdo al INEGI. En cuanto al ensamble la baja fue de 99%.
Por eso la urgencia de que ese sector regrese, lo cual puede ocurrir en próximos días.
PREGUNTA DEL DÍA: EN PLENA CONTINGENCIA ¿ALGUIEN SABE SI EL SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO EN LA ENTIDAD, ALEJANDRO OZUNA TAMBIÉN SE FUE DE CUARENTENA O HACE HOME OFFICE?
