IMPULSO/ Raúl Garrido
Toluca
Juan Carlos lo tiene claro, éste ya no es más el equipo de Miguel Herrera, ya es el equipo del profe Osorio, el colombiano le ha puesto su sello al conjunto nacional, ha dejado atrás la línea de cinco y cambiado por una línea de cuatro, la que, si bien se ve sólida, aún le falta acoplamiento, es normal. Diego Reyes no termina de cuajar en el equipo tricolor y Héctor Moreno se ha cansado de tapar sus errores, opciones hay, pero veremos cuál es la mejor para México.
Osorio no es necio, el técnico nacional ha decidido que Layún juegue por izquierda, como lo hace normalmente en su equipo y como lo ha hecho desde que jugaba en el América. Miguel se ha consolidado por ese lado gracias a que maneja sus dos perfiles de forma correcta, centra con la zurda y también dispara cuando es necesario, lo mismo ocupa la zurda que la diestra para recortar hacia dentro y buscar el disparo a gol. El problema del profe Osorio es que no encuentra un lateral izquierdo que le llene el ojo, y Layún cumple esa función.
Por el otro lado, está consolidado Paul Aguilar, quien muchas veces centra mal y abusa del drama a la hora de sentir un golpe, pero es de la confianza de Osorio. También está el joven Pizarro, quien, contra Canadá, jugó en la posición de Héctor Herrera pero un poco más abierto, no como interior, sino como un medio ofensivo de ida y vuelta por el carril derecho. Pizarro es polifuncional, puede jugar atrás o más adelante según lo requiera el equipo y siempre en beneficio del mismo.
La central es de Héctor Moreno, pero aún no encuentra acompañante, es claro y visible que Rafa Márquez ya no está para jugar 90 minutos a una exigencia alta, la edad ya le está cobrando factura. La técnica del michoacano es inobjetable, pero el físico ya no lo acompaña. Rafa jugó de contención en Canadá y el físico sólo le dio para 45 minutos, si bien la exigencia del equipo de la hoja de maple fue mínimo, el Kaiser ya no está para duelos de exigencia de Selección. Es difícil que lo volvamos a ver en el hexagonal final de CONCACAF.
La incógnita sigue estando en quién acompañará a Héctor Moreno en la central, ¿Yasser Corona, Araujo, Reyes? La duda es grande y no hay respuestas claras y visibles, ése es el gran reto de Osorio, suponiendo que por izquierda ya lo tenga resulto con Miguel Layún.
En el medio campo, sólo hay una duda: la contención. ¿Quién será el elegido para hacer el trabajo “sucio” en la Selección Mexicana? El “Gallito” Vázquez no está en nivel para tomar esa responsabilidad que tan bien hizo en el Mundial; Jonathan Dos Santos parece ser el elegido, tanto por edad como por calidad, tiene todo, el jugador del Villarreal puede cargar con esa responsabilidad, siempre y cuando las lesiones lo dejen mostrar su calidad.
Con los interiores no hay problema alguno, Guardado es cada vez más el líder del equipo y Héctor Herrera es un derroche de calidad, cada vez que toca el balón nos deja ver su magia, es ese jugador pensante que antes de tener el balón ya sabe qué hacer. Relevos hay, pero con los interiores no se tiene que preocupar Juan Carlos Osorio.
Arriba, tiene que jugar Chicharito sí o sí. Javier Hernández pasa por buen momento, cada vez tiene mayor romance con el balón, la confianza se nota. Ya no es como antes que se deshacía de la redonda a la primera, ahora tiene más la pelota e intenta disparos de fuera del área. Eso sí, el relevo no está claro.
El extremo izquierdo es del Tecatito Corona, el mejor jugador que tiene México en la actualidad, es atrevido, gambetea, dispara, asiste, centra, remata, vaya que pasa por buen momento el jugador. Hirving Lozano se perfila como el otro extremo de poder en la banda derecha. El 4-3-3 es rápido, joven y dinámico, no hay duda alguna de que Juan Carlos Osorio ya tiene su equipo.
