IMPULSO/ Carlos Ravelo Galindo
La unidad periodística del país
“Vivamos cien años y uno extra para arrepentirnos”. El respetado y respetable Club Primera Plana celebró la vigésima tercera entrega de Reconocimientos por Trayectoria Periodística.
En la Comida de la Unidad Periodística se entregaron 221 diplomas a colegas de veinte entidades del país. Se les reconoce actividad periodística en medios Impresos, radio, televisión y en portales cibernéticos después de veinticinco años ininterrumpidos en el ejercicio de la profesión. Hubo dos con 70 años.
Constituye una contribución relevante por mantener vigentes los posicionamientos más sentidos del periodismo nacional. Fue testigo don Arnulfo Domínguez Cordero, representante del jefe del Ejecutivo, quien envió un saludo cordial. Olvida siempre las cosas que te entristecieron, nunca las que te alegraron, pensamos en respuesta.
El licenciado Raúl Gómez Espinosa destacó el fraternal apoyo de Joel Ayala Almeida, presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, en cuyo salón principal para mil invitados fue el evento.
La presencia de periodistas de todo el país nos permite conocer de manera objetiva y cercana la gravedad de los problemas que enfrenta cotidianamente nuestro trabajo difusor. No se descarta a México como el país más peligroso al ejercerlo.
El Presidente del Club subrayó que “es necesario revertir esta inaceptable tendencia y proporcionarles a los profesionales de la comunicación las condiciones adecuadas para ejercer esta noble, necesaria y actualmente heroica actividad social, fundamental además para el sano desarrollo de la sociedad mexicana y el proceso democrático aún por consolidarse.
Hoy es buen momento para reflexionar sobre la grandeza de nuestro país y sobre la enorme responsabilidad que tenemos también en su sana preservación y en el regreso a la normalidad.
“Nadie puede estar ausente ante los enormes retos que representa el construir, con el concurso de todos, un país más justo, más equilibrado, con oportunidades no sólo para unos cuantos, se debe restablecer la dignidad y los valores humanos. En estos momentos en que está en juego el futuro del país, la participación de los comunicadores de todas las latitudes cobra un papel fundamental en el apoyo y en impulsar los cambios que México demanda y necesita”, declaró Raúl Gómez Espinosa. Tiene toda la razón cuando reitera quién recibió un diploma por 35 años de teclear. “Sin medios de comunicación libres, el proceso democrático se interrumpe. Por supuesto que la libertad de expresión es la piedra angular de las sociedades democráticas y uno de los componentes claves de la gobernabilidad”, aunque no queremos mártires.
craveloygalindo@gmail.com
