Enero 16, 2026
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En las nubes


IMPULSO/ Carlos Ravelo Galindo

Lo advierte el Rector

Los problemas surgidos luego de la ley educativa que impugnan los maestros en varias entidades del país han originado muertes, heridos, rapiña y el desconocimiento de autoridades de la Secretaría de Educación, cuyo titular, Aurelio Nuño Mayer, se empeña en su negativa al diálogo.

 

Esto, los plantones, las marchas, las agresiones, provoca ya en el estudiantado de escuelas superiores, entre ellas nuestra Máxima Casa de Estudios, que resurja el fantasma del 68 —que no se olvida—al traer al presente aquél aquelarre de Tlatelolco, en donde murieron muchos–¿cuántos?—estudiantes. De cuya muerte se responsabilizó al  presidente Gustavo Díaz Ordaz y al Ejército.

Hoy, se culpa a la policía federal de ser responsables de los homicidios de Oaxaca y de la confusión desatada en varios puntos de la entidad que gobierna Gabino Cue.

Por fortuna, el Ejército no ha sido utilizado para frenar los disturbios de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y otras entidades, en donde maestros enfrentan a las fuerzas policiacas o viceversa. A éstas se las acusa de los crímenes de los ocho maestros, o ciudadanos, como explica el Gobierno a través de los medios de comunicación.

Por supuesto que no queremos en México otro estremecimiento como el del 68. Los jóvenes funcionarios, el de Los Pinos, y el de la SEP deben arrimarse a los maestros. Dialogar con ellos. Sostener pláticas de avenencia y comprensión. Vaya, traer, como autoridades supremas, la tranquilidad al país, hoy tan convulsionado, por muchas razones que todos, pero los periódicos, la tv y el radio callan,  sabemos.

Ante la efervescencia  del alumnado en defensa del profesorado y al advertirse en la Universidad Nacional Autónoma de México, su rector  Enrique Graue no quiere correr riesgo alguno y advierte a las autoridades: “El sostener posiciones irreductibles nos puede conducir a una escalada de violencia que nadie desea y que es contraria a los intereses de México y de los mexicanos”.

Por ello, después de reprobar los hechos violentos en Oaxaca, dijo que es el momento de que “el país avance hacia un nuevo clima de concordia”.

En este ambiente enrarecido hay voces que llaman a que la Universidad se polarice y tome partido. No será así, sentenció.

“La UNAM reprueba enérgicamente el uso de la violencia en cualquiera de sus expresiones como un medio para dirimir conflictos o expresar inconformidades”.

Y demandó Graue que se esclarezcan los hechos, se deslinden responsabilidades y se actúe en consecuencia.

No olvidamos los que vivimos el sesenta y ocho al otrora rector don Javier Barros Sierra, quien enfrentó al gobierno con valentía y dignidad y consiguió, al frente de millones de estudiantes, regresar la tranquilidad a México, como hoy lo queremos todos.

craveloygalindo@gmail.com.

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