Enero 15, 2026
Clima
14°c Máxima
14°c Mínima

Madrid en dilema por empresario chino


IMPULSO/ Agencia SUN

España

Una enorme torre en el centro de Madrid tiene en jaque a la ciudad.

Es el edificio España, un rascacielos de 117 metros. Lo compró en 2014 el hombre más rico de Asia, Wang Jianlin, y ahora planea venderlo y retirar parte de su millonaria inversión en España.

Wang Jianlin no es cualquiera. Según Forbes tiene 25 mil millones de euros. Propietario de la mayor constructora de China, Dalia Wanda, quiere construir un imperio de entretenimiento mundial. Factura 12 mil 846 millones de euros anuales con sus urbanizaciones y centros comerciales. Nadie posee más pantallas de cine que él en el planeta desde que compró AMC y Odeon, y en junio inauguró un parque de atracciones que rivaliza con el que acaba de abrir Disney en Shanghái.

Como parte de su nueva estrategia de expansión mundial, Wang compró el edificio de Madrid al Banco Santander por 265 millones de euros, un 30% menos de lo que el banco había pagado por él antes de la crisis española. Su objetivo era convertir este rascacielos de los años 50 en un complejo de lujo, con hotel, apartamentos y centro comercial.

El problema es que se trata de un edificio protegido y se debería respetar su fachada. La nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, líder de una coalición de izquierdas en la que participa Podemos, se ha mostrado inflexible con esta condición.

Los portavoces municipales aseguran que lo único que le ha pedido el ayuntamiento a Wanda es “que cumpla la ley como cualquier inversor”, pero que éste aspira a privilegios por su fortuna.

El caso se ha convertido en un debate nacional sobre si Podemos obstaculiza la inversión con sus ideas izquierdistas. En este año de polémica se han discutido soluciones como desmontar la fachada del rascacielos ladrillo a ladrillo y luego volver a montarla. Hasta que, hace una semana, Dalia Wanda confirmó que terminará con el quebradero de cabeza y está en trámites para revender el edificio a un oscuro empresario español cuyos planes no están claros.

El ayuntamiento se alegra de terminar con el problema. Pero si Wang deja su rascacielos se teme que también se lleve el resto de las inversiones que estudia en Madrid, hasta 4 mil millones en desarrollos inmobiliarios, todos con grandes problemas administrativos en un momento en el que Madrid intenta regular su crecimiento vetando operaciones urbanísticas desmesuradas. Como parte de su desembarco en la ciudad, el magnate también compró en 2014 20% del club de futbol Atlético de Madrid, subcampeón de la última Champions League.

Ahora negocia con el club ponerle el nombre de su compañía, Wanda, a su nuevo estadio por unos 15 millones de euros anuales.

Wang, de 61 años, es cercano al Partido Comunista Chino. Es delegado del mismo y pasó 17 años en el ejército. Su padre luchó junto a Mao, y él guarda un aire castrense que no le impide dar fiestas en yates con champán y celebridades. En un perfil, The Economist lo define como “un hombre de ambiciones napoleónicas”. En diversas ocasiones ha declarado que China debe recuperar la grandeza cultural perdida, y que su grupo persigue plantar cara a Disney con una marca de entretenimiento con características chinas, como las grandes atracciones que imitan tazas de porcelana en su parque de atracciones, de 2 mil 800 millones de euros. “La moda de

Mickey Mouse y el pato Donald ha pasado”, declaró el empresario en la televisión china CCTV. “Queremos ser un modelo para nuestra empresa privada y establecer una marca global para compañías chinas”, dijo.

Los españoles se han acostumbrado a leer el nombre de Wang Jianlin en titulares sobre proyectos faraónicos. Su primer tropiezo ha sido con un rascacielos.

Etiquetas:

Dejar un Comentario