IMPULSO/ Francisco Javier Estrada
Un Consejo Consultivo De La Cultura
En la Sección 6, que trata del Código Cultural, del llamado Consejo Consultivo de la Cultura y de las Artes, en el Artículo 3.25 en el municipio de Tlalnepantla se dice que: “Es un órgano colegiado y plural de participación y consulta, integrado por personas de experiencia y reconocimiento en el ámbito cultural y artístico, encargado de opinar, recomendar y asesorar al Instituto Municipal de la Cultura y las Artes, sobre las políticas, programas y acciones públicas que le permitan cumplir con eficacia y calidad sus objetivos.”
Como hemos visto en anteriores columnas, los objetivos 13, y en ellos las tareas de promover, preservar, difundir, atender a la ciudadanía, escuchar a las sociedades civiles y del sector privado, en fin, son tareas obligadas para acercar la cultura a plazas, jardines, teatros, auditorios, etcétera.
En este caso, la composición de una Presidencia del Consejo que ejerce la autoridad principal del H. Ayuntamiento, la Secretaría por la regiduría encargada de Cultura al interior del Cabildo, y la Secretaría Técnica, por el Director General del Instituto Municipal de la Cultura y las Artes, propone la parte operativa de aquello que como Consejo ha de aportar nuevas ideas, permanentemente a las tareas cotidianas de promover las artes y la ciencia en la vida comunitaria.
Lo interesante es su composición, que en este caso está formada por 5 hombres y 5 mujeres de muy destacada presencia dentro y fuera del municipio, como sucede con la artista plástica Carmen Mondragón, o la escultora Cecilia Romero. La presencia del arquitecto y escultor David Camorlinga, o de la poeta, ensayista y cuentista Lizbeth Padilla. Sólo es muestra de que en la composición del Consejo se pensó en que las artes en su presencia humana fuera cierta.
Lo es el caso del Director del Coro de Niños Cantores del Estado de México, un coro que tiene varias décadas de existencia y que ha dado tanga gloria al canto mexicano en el país y en el extranjero.
Destaca también la presencia del maestro de Orquesta Sinfónica de Tlalnepantla, Patricio Chávez, y representantes de la FES Ixtacala-UNAM y el caricaturista Eduardo, y la actual Directora de la Normal de Tlalnepantla, porque la Presidenta de este Consejo confía en la alianza Educación-Cultura para llevar adelante los programas ambiciosos de las Artes y la Ciencia al interior de la vida comunitaria.
Sus tareas, son muy precisas, el primero es “Aprobar el Programa Municipal de Cultura dentro de los tres primeros meses de gestión; segundo, recomendar programas y acciones en la materia que apoyen el fortalecimiento de los objetivos del instituto; tercero Establecer comisiones de trabajo y supervisión para mejorar las instalaciones utilizadas por el Instituto, para desarrollar los diferentes programas y eventos.” Son claras las indicaciones al respecto de un Consejo, que sobre todo debe ser creativo en propuestas, derivado de su especialización, en todas las áreas, pues no se deja a un lado la visión de las Letras, Arquitectura, Artes Plásticas, Música, Danza.
Importante y enriquecedor lo ha de ser el revisar la propuesta del Reglamento Interior de dicho Consejo, pues ello ha de dar mayores ideas de actividad cultural en todos aquellos ámbitos que la vida municipal, nacional o internacional da para mejorar la visión artística y científica al interior de la vida municipal. Es mejor que la inteligencia colectiva de sus aportaciones, y no la visión de un solo personaje que quiera dominar todo aquello que se refiere a las artes y la cultura. Por eso es que este Consejo Consultivo en Tlalnepantla ha de dar sus aportaciones en los hechos.
La inteligencia colectiva es mejor que la de un genio que cae en la soberbia, o de aquél que por autoritarismo piensa que todo ha de avanzar por el camino unilateral del militarismo, donde el General siempre tiene la razón, aunque no la tenga.
: No hay como la gente en las plazas y los teatros asistiendo a la recreación del espíritu de la vida, de su pueblo y de sus artistas e intelectuales.
