IMPULSO/ Agencia SUN
Ciudad de México
A más tardar el 8 de septiembre, el Ejecutivo va a presentar al Congreso de la Unión el paquete económico 2017, el cual será austero y realista y con pronósticos conservadores.
De acuerdo con autoridades y expertos, se espera una proyección de crecimiento económico de 2.5% a 3.5%, un precio del petróleo de 42 dólares por barril, adelantar la liberalización de la gasolina e iniciativas para fomentar el ahorro y la inversión.
Para el próximo año, el gobierno tiene el compromiso de lograr un superávit primario en las finanzas públicas y atender las advertencias de las calificadoras y del Banco de México sobre el ritmo creciente de la deuda.
Aunque no se van a proponer nuevos impuestos ni subir los vigentes, se planteará la simplificación para su pago, en particular para pymes y pequeños contribuyentes.
El sector empresarial considera que el plan económico 2017 debe tener tres mínimas condiciones: un superávit primario, una reducción al gasto público y evitar recortes a la inversión en infraestructura.
