IMPULSO/ Agencia SUN
Ciudad de México
A sólo unas horas de que inicie el partido de vuelta de la final del Clausura 2016 entre el Monterrey y el Pachuca, las inmediaciones del estadio BBVA Bancomer lucen prácticamente vacías, aunque eso no impide que la reventa esté presente.
Pese a que la mayoría de los boletos son vendidos mediante abonos, por lo que se requiere una identificación para ingresar, hay quienes las ofrecen hasta en dos mil pesos.
Los revendedores se encuentran en el estacionamiento del hogar de los Rayados desde el mediodía, mas esperan que el grueso de la clientela llegue en los próximos minutos.
