IMPULSO/ E. F. Gallardo Sánchez
Propuestas
Que dice nuestro ex gobernador César Camacho Quiroz, ahora convertido en coordinador de los diputados del PRI en el Congreso de la Unión, que la iniciativa enviada por el presidente Enrique Peña Nieto a la Legislatura Federal para aprobar los matrimonios entre personas del mismo sexo “no es una prioridad para el PRI”.
“No está entre nuestras prioridades, está allí, hay una iniciativa en el cúmulo enorme, casi diría, interminable, inabarcable de asuntos, vamos a marcar prioridades. Por lo pronto, en este momento, no lo está”, indicó Camacho.
Esto tiene varios significados, primero, que el presidente Enrique Peña Nieto le tomó el pelo al país al lanzar esa iniciativa, a sabiendas de que sólo era para cubrir un expediente, no porque tuviera verdadera voluntad, como lo expresó al momento de anunciar la iniciativa, sólo lo hizo para quedar bien en el momento con los grupos que se verían beneficiados con esa medida, pero nunca tuvo la intención de hacerlo realidad.
Segundo, las presiones del clero católico fueron lo suficientemente fuertes como para impedir que esta propuesta prosperara. Es sabido que los dirigentes de la Iglesia se han opuesto de manera terminante a que se legalicen las uniones entre personas del mismo sexo, pese a que el papa Francisco ha señalado de manera reiterada que la Iglesia debe ser no sólo más tolerante con este importante sector de la población, sino que el representante de Cristo en el mundo ve con “cierta simpatía” a esas personas.
Tercero, la agenda del PRI está alejada de la agenda legislativa del Presidente de la República, lo cual sería muy grave, no sólo porque el Presidente, ha sido considerado de manera tradicional como el máximo legislador de los tricolores, su guía natural.
César Camacho dice sin ambages que “los asuntos tienen valor intrínseco, es decir, tenemos que revisar de entre tantos asuntos que están en la cancha del Poder Legislativo, concretamente, la Cámara de Diputados, cuáles apremian para generar que las expectativas se conviertan en oportunidades para los mexicanos”, explicó.
El ex Gobernador descartó un conflicto interno: “En absoluto hay división, el grupo, para fortuna nuestra, es un grupo cohesionado, con una intensa comunicación”.
Vistas así las cosas, entonces parece que sólo se trató de una estrategia electorera expresada en el marco de las elecciones del pasado cinco de junio, pues el presidente Enrique Peña Nieto envió la iniciativa en mayo, poco antes de los comicios.
+++++
Y hablando de gays, el portal Alfa publicó una entrevista con Germán García Salgado, especialista en temas constitucionales con respecto a la demanda presentada por organizaciones lésbico-gays en contra del obispo Francisco Javier Chavolla Ramos por el discurso de odio del prelado católico.
A decir de Germán García Salgado, en la versión de Alfa, la demanda no prosperará debido a que el Obispo toluqueño emitió sus declaraciones haciendo uso de su libertad de expresión.
Bueno, eso dice Germán, falta ver que dice la Suprema Corte de Justicia de la Nación porque las declaraciones del Obispo no sólo fueron parte de un discurso de odio, sino que tiene dos aristas más que son delicadas: la discriminación a un grupo importante de la población, al que los propios clérigos no son ajenos y la incitación a la violencia en contra de este sector de la población.
Veremos en los próximos días cuál es el veredicto de la Corte en torno a este tema.
+++++
Emir Garduño, bueno, sus abogados, salieron a decir que tuvo tratos con el PRI mexiquense.
Al respecto, el PRI rechazó completamente lo manifestado y reproducido por diferentes medios de comunicación, por el señor Garduño Montalvo y sus abogados.
Dijeron los priistas que no tienen registro de contratos que muestren que exista o haya existido alguna relación comercial con la empresa Farsay o con el señor Garduño Montalvo, tal y como se ha manifestado.
Este instituto político, aseguraron en el PRI, como todos los demás, tiene proveedores que, como lo señala la ley en materia electoral, deben estar registrados ante el Padrón de Proveedores del Instituto Nacional Electoral (INE) para poder brindar sus servicios a los partidos políticos, sin que esto signifique o avale una relación más allá de la comercial.
